Una dentellada de desgracia
⟶ El artículo reflexiona sobre la percepción común de que los accidentes solo le suceden a otras personas, no a uno mismo.
Las personas digamos normales viven con la convicción inquebrantable de que los accidentes, si bien existen, les suceden exclusivamente a otros, casi todos ellos desconocidos
Por qué importa
La creencia generalizada de que uno es inmune a los accidentes puede llevar a una falta de precaución, haciendo que las personas no estén preparadas para cuando ocurran.